LAS MIGAS DE MI PADRE



¡Hace tiempo que no escribo! No pensé que esto de tener un blog necesitara tanto tiempo. Tiempo, algo que me gustaría tener de más para ciertas cosas…
Hoy quiero mostraros algo distinto….una receta! Un plato!

¡Las migas de mi padre!
Para hacer unas buenas migas hay que cogerle el punto de humedad al pan. Se puede hacer con pan duro y desmigar y cortar hasta cansarte o se puede comprar el pan ya hecho miga. No es fácil de encontrar pero seguro que en alguna panadería venden bolsas. La última la compré en la calle Santa María la Blanca, cerca del puente de los bomberos.
Pues eso, que hay que humedecerlas y es aquí donde está el asunto delicado. Mientras ellas se están humedeciendo podemos hacer el sofrito que en mi casa se hace con pimientos, chorizos, panceta y ajos, todo frito. ¡No he dicho que fuera un plato bajo en calorías!  El aceite donde se fríe es importante guardarlo porque después se le echará a las migas.
Luego ponemos las migas en la sartén y a darle vueltecitas hasta que se doren. Si no están desmigadas, normalmente es ahora donde hay que seguir machacándolas hasta que cojan el tamaño adecuado. El punto de tostado también es muy importante porque sino quedarán muy secas. Se le va añadiendo el aceite con todo el saborcito de los condimentos y por último se mezcla todo y se deja reposar.

Resultado:
¡¡UN PLATO ESPECTACULAR!!


Se puede acompañar con huevo frito, sardinas o naranjas


Si lo hacéis contadme! A mí me encanta este plato, me trae sabores y olores de mi niñez.
Se me olvidaba! de pan son 100 gramos por persona, lo que viene siendo un bollo.

0 comentarios:

Publicar un comentario