Mis mochilas


Voy a presentaros a mis dos mochilas. 

La primera que os enseño fue la tercera que cosí. La primera y la segunda las regalé y también la cuarta ;)

Comparada con la primera que hice, y ya os enseñé, hay ciertas diferencias. Por ejemplo, la cogida de abajo es distinta, la cuerda se enlaza en una asita de tela mientras que en la primera la cuerda iba cosida directamente a la mochila. De esta forma queda más fina.

                         

Otra cosa que le puse fue bolsillo interior (dividido en dos) para el móvil y las llaves, por ejemplo, y que no anden perdidos por ese enorme fondo mochilero donde tardas mil en encontrar algo. 
Al principio le puse un cordón demasiado fino y se clavaba en los hombros. Después me enteré que eso se llama cola de ratón...lo que aprende una. Cuando mi amiga Pilar me vio, se compadeció de mí y me trajo el cordón que ahora lleva puesto. 
Dicen que se usa para ponerle los cordones al chándal en la cintura y para hacer diademas O_o, por eso en mi pueblo lo traen de pocos colores y éste lo tuvo que comprar Pilar en el suyo.

Muy simple pero muy útil y resultona. Mi compi Vanesa me lo dijo en su día: llegará el momento en el que solo utilices mochilas porque es lo más cómodo. ¡Cierto! con el peque andando ya no hay bolsito que valga. ¡No salgo de casa sin ella!

Más tarde quise hacerme otro tipo de mochila, esta vez con tapadera que cubriera la entrada y tiras de la misma tela. Esto fue lo que salió.


Me fijé en una que tenía por ahí parecida de cuando iba al instituto (¡qué tiempos!), pero al final no se parece en nada (jeje). Como buena novata, las anillas para cerrarla que le puse, las coloqué al revés...
El resultado para ser la primera no está nada mal y las tiras son muy cómodas. Aproveché la cola de ratón para cerrar la parte de arriba.

Después de ésta ya no he hecho ninguna más, pero no descarto hacer una como esta ya mejorada, con su forro, su broche para cerrarla, un bolsillito...y seguro que caerá una para el bello para cuando vaya al cole.

¡Hasta la próxima entrada que tengo muchas cosas que enseñaros!



Mi lactancia


En esto de la lactancia empezamos hace exactamente hoy un año, 10 meses, 3 semanas y 4 días (¡casi 23 meses ya!)

Durante todo este tipo hemos pasado por mastitis, injurgitaciones, obstrucciones, perlas de leche, grietas infecciosas....pero no iba a dejar de dar el pecho a la mínima dificultad ¿verdad?. No lo hago en mi vida diaria con nada, menos lo voy hacer con algo que me parece lo más grande que la naturaleza ha inventado (después de dar la vida y eso). 
Y busqué ayuda, porque cuando una no sabe lo mejor es buscar a quien sepa. Encontré en este camino de leche a un Colectivo formado por madres estupendas, dispuestas a ayudar a toda mamá desesperada como estaba yo. La ayuda fue infinita y para devolver ese favor, pues decidí formarme como ellas y ayudar a otras mamás que como yo acudían en busca de ayuda, información, apoyo...

                        


Los beneficios de la leche materna están sobradamente demostrados y quien no los conoce es porque no quiere. En este mundo tecnológico solo hay que apretar un botón para enterarte de todo. Seguramente le dedicaré una entrada porque son tantas las cualidades que esta se haría larguísima!

Para mí dar el pecho es una muestra de amor infinita, una satisfacción increíble....incluso muerta de cansancio. Las sensaciones que una tiene creo que son indescriptibles. Van más allá de las palabras. 
                                   

Por Él, por mí, porque cambió mi vida, mi manera de ver el mundo, porque me enamoré de verdad, ese amor incondicional para toda la vida, para siempre.... La teta lo es todo. Es su consuelo, su medicina, su relax, su almohada, su pelota anti-estrés, su juguete, su chupete (aunque tiene el suyo de goma), su alimento nutricional y emocional. 

Y que conste que soy niña de biberón, estoy sana como una pera y tengo la mejor madre (y padre) del mundo. Que el apego no se consigue con la teta, sino como muuuuucho amor y respeto.

¡Arrechuchones!

La costura y yo



Empecemos por el principio.....os voy a contar como me metí yo en esto de la costura. 

Hace más bien poquito, soy novatilla del todo.

Aquí donde me leéis solo sabía coser un botón y mal, nada de coger bajos o dobladillo ¡por dios!
Todo comenzó por mi bello (todo, todo, no solo esto). En el embarazo ya empecé a mirar cositas "alternativas" como portabebés. Descubrí un mundo de artesanía maravilloso y no solo en portabebés. 

A Marta de Mis Canguritos le pedí una bandolera hecha por ella y unas compresas de tela fantásticas para mí (¿cómo no las habría descubierto antes?) y unos baberos para mi peke también. Alucinaba como alguien podía coser esas cosas tan maravillosas. 

Más tarde encargué un mei tai y una mochila a otra artesana. El mei tai es estupendo (por cierto, lo tengo a la venta por desuso) pero la mochila.....cuando yo vi esa mochila y lo que me costó me dije ¡esto lo hago yo!
Y así fue. Me puse manos a la obra, compré tela en Ikea y le pedí ayuda a mi madre y la máquina de coser (una preciosa singer de mi abuela) y me puse hacer una mochila como las talegas de pan antiguas. 
Aquí la tenéis! No quedó mal para ser la primera!
Mi madre me enseñó la forma de hacer las costuras para que no se vieran (que todavía no me he enterado si son a la inglesa o a la francesa)

 

Y a partir de aquí un no parar ¡oiga!
Hicimos una falda de camilla con tela sueca que no fue nada fácil, ya que al no tener doble ancho había que empalmar dos trozos, redondeamos las esquinas...en fin, un trabajito. Y aquí la tengo puesta. Para el año que viene ya me animo yo a comprar tela de camilla en condiciones y hacer otra.

Luego tocó el turno de las cortinas....la de la cocina y la del salón. Entre medias unas mochilas más. 

 

                                      

Por cierto para esto mi querido amor me regaló una máquina de coser (gracias cariño). Ya os seguiré contando más cositas.

Besotes!

Mi otro blog y el comienzo de este


Quería contaros que una vez tuve un blog (os lo dejo ahí por si queréis echar un vistazo, no seáis crueles). Supongo que eran los empieces modernos de estas cosas (por lo menos para mí) y quería tener un sitio donde poder expresarme, así que lo abrí. 

Quedó un poco en el olvido por mi inexperiencia en estas cosas. No sabía manejarlo bien. me parecía muy complicado todo y, en fin, que ahí quedó. 

Ahora que sigo a unos cuantos blog, que me gusta leerlos, que este mundo ya no me es tan complicado y que tengo una amiga que entiende más que yo y que me ha echado un mano, pues me he decidido a abrir otro completamente distinto y en una nueva etapa de mi vida donde necesito desahogarme, expresarme, liberalizarme....en fin, ¡bloggerizarme!

Achuchones!


¡Despegamos!



Bienvenid@s! 

Os presento un rinconcito de mí. 

Como dice el título del blog, el nombre se lo debo a mi madre (¡que madre no hay más que una!) que siempre nos decía (a mi hermana y a mí, no iba a ser yo la única): 
-¡¡ Recoged esa zahúrda!!
- ¡¡Tenéis el cuarto como una zahúrda!!
Que aunque yo lo escriba bien, sonaba a "zajurda"....y yo me preguntaba que qué sería eso de la "zajurda". 
Pues bien según la RAE zahúrda es una pocilga. 

Hombre, pocilga pocilga no era mi cuarto, un poco desordenado, desastroso, todo dentro de un orden desordenado que solo una entiende, claro, pero limpio. Como los nombres de "cajón desastre" o "rincón desastre" o cosas parecidas estaban cogidas en el blogger pues se quedó el nombre de zahúrda, en honor a mi madre.

Y ya me tocará a mí decirle a mi bello que recoja la zahúrda. 

Así que poneos cómod@s y mirad lo que queráis en este desastre, que os iré enseñando cositas que coso (novatilla que es una y está empezado así que perdonar los desastres que suba), reflexiones sobre crianza, información de lactancia (llevo el grupo de lactancia de mi pueblo junto a una compañera) y lo que se me vaya ocurriendo subir que vea interesante.

Espero que os guste y disfrutéis un ratillo! 

Abrazotes!